El mundo en el año 2025

 

Hace poco, en mi última visita a Bolivia, tuve el placer de dar una charla en el Startup Weekend de Cochabamba. Esta oportunidad el evento estuvo enfocado en el internet de las cosas, la tecnología Fintech, el Bitcoin y el comercio electrónico. Actualmente ya vivimos esta última, y no falta mucho para empezar a vivir las otras tres. Botones que se pegan a productos de consumo diario (detergente, refrescos, pañales, jabón, etc.) y que llegan a tu casa el momento que los apretas, incluso antes de que se terminen. Refrigeradores que ordenan los ingredientes que te faltan para cocinar tu plato preferido, llegan en drones a la puerta de tu casa unas pocas horas después. Todo esto es el futuro, y uno no muy distante teniendo en cuenta que el primer smartphone touchscreen salió hace sólo 10 años, y ha marcado la pauta para el ritmo en que se innova ahora. Todo esto y mucho más se viene en los próximos años.

¿Mucho más? Pues si, vamos por partes...

El transporte...

Lo autos van a compartirse, porque los millenials (nacidos después del año 1980) ya no quieren comprarlos. Los servicios de car-sharing en el mundo van en aumento no sólo porque el mercado pide ciudades con menos tráfico y tiene un respeto mayor por el medio ambiente, sino porque los costos de mantener un auto se reducen a casi cero (la alemana Car2Go presente en muchos países o la italiana Enjoy que cobra por minuto son solo algunos ejemplos). Y es que no hay cosa más fácil que reservar un auto disponible desde la app en tu celular, abrirlo con la clave que te mandan cuando vas a recogerlo y parquearlo ni bien llegas a tu destino. No más mecánicos, ni gasolina, ni mantenimientos, ni parqueos que pagar.

Car2Go, el que marcó la tendencia. El auto es tuyo, y también de otros. (Foto por © Raimond Spekking, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44081256)

Car2Go, el que marcó la tendencia. El auto es tuyo, y también de otros. (Foto por © Raimond Spekking, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44081256)

Por otro lado, los autos que se manejan solos ya llevan millones de kilometros sin accidentes y están mostrándole al mundo que si estos llegaran a pasar en los periodos iniciales de prueba, las máquinas aprenden mejor que los humanos a no repetir los mismos errores cada vez. Si bien las pruebas todavía continúan, y existe la probabilidad de que los precios sean demasiado altos cuando este tipo de autos salga al mercado, serán el siguiente paso hacia el futuro, en gran medida gracias a empresas como Google y Tesla

Los autos de Google que se manejan solos. Si todavía no te ves en uno de estos, acuérdate que muchos pensaron que los hermanos Wright estaban locos por querer "dominar" el cielo. (Foto por: Michael Shick, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44405988)

Los autos de Google que se manejan solos. Si todavía no te ves en uno de estos, acuérdate que muchos pensaron que los hermanos Wright estaban locos por querer "dominar" el cielo. (Foto por: Michael Shick, CC BY-SA 4.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=44405988)

Si a esto le aumentamos la probabilidad de que los servicios especializados como Uber o Lyft también comiencen en un futuro no muy lejano a emplear autos que se manejen solos, entonces los precios de sus servicios bajarían considerablemente; haciéndolos más accesibles para todos. Si eso llegara a pasar, poseer un auto no tendría ningún sentido, ya que mantenerlo costaría mucho más que transportarse en él.

La comunicación...

Ahora es imposible vivir sin un teléfono celular. Imposible. Todas las generaciones usan uno. En todas las clases sociales. Tanto así que el teléfono fijo es ahora más inútil que nunca. Hemos pasado del teclado qwerty a las pantallas táctiles en un periodo de 10 años, y del teléfono inteligente al reloj inteligente en menos de 5. ¿Qué viene después?

Olvidémonos de Google Glass, y su intento por hacer "cool" el uso de unos lentes de corta batería y con una cámara capaz de grabar todo lo que se ve sin respetar la privacidad de otras personas. O de los contapasos y otros wearables que monitorean nuestras actividades del día: cuántos pasos damos, cuántas calorías quemamos, cómo dormimos, nuestra frecuencia cardiaca, etc. Porque es muy probable que el futuro esté dentro de nuestros zapatos, que nos den la misma información y mucho más; o en nuestras almohadas y camas, que sirvan de monitoreo del sueño y de despertador al mismo tiempo. O incluso dentro de unos lentes de contacto que hacen todo lo que queramos por simples instrucciones de voz. No es tan increíble si pensamos que ya existen lasers que escriben sobre nuestras retinas y super computadoras con chips del tamaño de un grano de azúcar. Y existe Siri, claro.  ¡No hay mejores comienzos que estos!

Esta última posibilidad es aún más increíble cuando se piensa en lo que podría hacerse en el campo de la medicina. ¿Se imaginan unos lentes de contacto que también sean capaces de mostrarnos nuestro cuerpo? Toda la información que nos da un análisis de sangre, disponible el momento que queramos. Pero además, alertas cuando tengamos la presión muy alta, o el colesterol; y formas de mantener esos síntomas y otras enfermedades a raya, con indicaciones nutricionales o sugerencias de medicamentos. 

El teléfono celular y todos los "wearables" están destinados a desaparecer también, es solo cuestión de tiempo para que lo hagan; después de encontrar mejores lugares a dónde migrar: Nuestra misma ropa, nuestro mismo ambiente, y dentro de nosotros. ¿Por qué no?

El trabajo...

En el año 2025, vamos a trabajar donde queramos, cuando queramos y cuanto queramos. Ya vemos esa tendencia ahora: cada vez más y más millenials odian la idea de un trabajo de 9:00 a 18:00 de lunes a viernes, y una rutina que incluye a un jefe que prohibe el ingreso a redes sociales en las computadoras de la oficina porque sigue creyendo que se necesitan 8 horas para una tarea que eficientemente podría hacerse en 3. Como consecuencia, son cada vez más las personas que optan por crear algo propio o trabajar a su propio tiempo ofreciendo servicios de transporte en Uber o de limpieza en Helpling o Task Rabbit, alquilando su propio departamento en AirBNB, haciendo de delivery en su tiempo libre con Deliveroo, Instacart o Postmates; incluso gente que llega a ganar más de $10.000 al mes encontrando un nicho de mercado para lo que mejor sabe hacer a través de Fiverr, Upwork, Guru o TopTal.

Con Helpling puedes escoger los tipos de servicio de limpieza que necesitas: por horas o metros cuadrados, y te aseguras de tener una casa (estudio, oficina, garaje) siempre limpia. 

Con Helpling puedes escoger los tipos de servicio de limpieza que necesitas: por horas o metros cuadrados, y te aseguras de tener una casa (estudio, oficina, garaje) siempre limpia. 

Uber pone a disposición todo lo que faltaba en los taxis: lujo, comodidad y espacio. Y si estás del lado del volante, unos buenos ingresos en una comunidad que crece con los años. (Foto por: Ian Forrester, https://www.flickr.com/photos/cubicgarden/14165596991)

Uber pone a disposición todo lo que faltaba en los taxis: lujo, comodidad y espacio. Y si estás del lado del volante, unos buenos ingresos en una comunidad que crece con los años. (Foto por: Ian Forrester, https://www.flickr.com/photos/cubicgarden/14165596991)

Con Instacart puedes llevar -o hacer que te lleven- todo lo que quieras. No hace falta decir algo más. (Foto por: Melies The Bunny, https://www.flickr.com/photos/94243611@N02/10943936864)

Con Instacart puedes llevar -o hacer que te lleven- todo lo que quieras. No hace falta decir algo más. (Foto por: Melies The Bunny, https://www.flickr.com/photos/94243611@N02/10943936864)

Servicios personalizados y disponibles "a pedido", ofrecidos con mucha flexibilidad por millenials en todo el mundo. Pueden hacer en un mes, lo que muchos otros esperan hacer en un año: Trabajar día y noche durante una semana, otras 20 horas la próxima semana, viajar y disfrutar de una mini-vacación la tercera semana, para así volver la cuarta y encontrarse con nuevos proyectos en su bandeja de entrada. Hay que aceptar que para los millenials, el dinero es solo un medio más para vivir experiencias; y aunque pueda parecer absurdo para muchos, esto ya es así. Es posible hacerlo, y en diez años más, ésta generación representará a la mitad de la población trabajadora en el mundo.

Tim Ferriss, Pat Flynn, Derek SiversNathan Barry, Sophia Amoruso, Shaa Wasmund, Anna Vital, Penelope Trunk, y cientos de otros emprendedores modernos (entre los que se encuentran youtubers, bloggers, podcasters, etc.) muestran y enseñan hoy, las formas de hacer dinero en el futuro: tu eres tu propio negocio y tus servicios son tus propios talentos; tus clientes están en todo el mundo y las redes sociales te comunican con ellos. Vivimos en un mundo donde ya no hay fronteras para las buenas ideas.

Tim Ferris es un referente en muchos campos. Tienes que leer su libro "La Semana Laboral de 4 Horas" o escuchar su podcast si todavía no lo conoces. (Foto: Tim Ferris, https://www.flickr.com/photos/timferriss/16652491320/in/album-72157651403779645/)

Tim Ferris es un referente en muchos campos. Tienes que leer su libro "La Semana Laboral de 4 Horas" o escuchar su podcast si todavía no lo conoces. (Foto: Tim Ferris, https://www.flickr.com/photos/timferriss/16652491320/in/album-72157651403779645/)

La educación...

La educación tiene que dar el salto de una vez por todas. No tiene sentido educar a los niños y adolescentes de la misma forma que en la era industrial: sentados en un aula sin luz de 8:00 a 13:00, aprendiendo cosas que en su mayoría no van a ser nunca útiles en su vida, y aceptando que las matemáticas, la física y la química son más importantes que la música, el teatro y la educación física. Sin embargo, esta todavía es la realidad en muchos colegios alrededor del mundo, a pesar de los grandes avances e inspiración "revolucionaria" de muchos referentes en el tema, como Ken Robinson o Salman Khan: 

Algunos highlights de la charla de Ken Robinson:

  • “Ahora la creatividad es tan importante en educación como la alfabetización, y deberíamos darle el mismo estatus.”
  • “Si no estas abierto a equivocarte, nunca se te va a ocurrir algo original.”
  • “Probablemente te alejaron gentilmente de las cosas que te gustaban cuando eras niño, con el argumento de que nunca ibas a encontrar un trabajo haciendo eso. No hagas música, no vas a ser músico; no hagas arte, no vas a ser un artista. Consejo benigno en esa época, pero hoy profundamente equivocado. El mundo entero está envuelto en una revolución.”
  • “Súbitamente, los títulos ya no valen nada. Cuando yo era estudiante si tu tenías un título tenías un trabajo. Si no tenías uno era porque no querías… Pero ahora los jóvenes con títulos muchas veces vuelven a sus casas para seguir jugando videojuegos, porque necesitas una maestría para el trabajo que antes requería solo un bachillerato. Y ahora necesitas un doctorado para el otro. Es un proceso de inflación académica, que indica que toda la estructura educativa se está moviendo bajo nuestros pies.”
  • “Debemos re-pensar los principios fundamentales bajo los que estamos educando a nuestros hijos… y la única manera es ver lo ricas que son nuestras capacidades creativas, y ver la esperanza que nuestros hijos representan. Y nuestra tarea es educar su ser completo para que puedan enfrentar el futuro. Uno que nosotros no viviremos, pero ellos sí.”

Algunos highlights de la charla de Sal Khan:

  • “La otra cosa que ocurrió fue que puse los videos en YouTube… no tenía razones para mantenerlos privados así que permití que otras personas los vieran. Estaba emocionado, así que continué. Y entonces empecé a darme cuenta de que no sólo podía ayudar a mis primos ahora, o a esas personas que enviaban cartas, sino que este material nunca pasaría de moda, que podría ayudar a sus hijos o a sus nietos.”
  • “Los profesores me escribían diciendo: ‘Usamos tus videos para invertir el salón de clases y dejar los videos como tareas. Y lo que solían ser tareas es lo que ahora los estudiantes hacen en el salón.’ ¡Y esto podría ocurrir mañana en cada salón de clases del mundo!”
  • “Cuando dejas a cada estudiante trabajar a su propio ritmo, ves que los estudiantes a quienes les tomó un poquito de tiempo extra en un concepto o en otro, pero una vez que pasaron ese concepto simplemente se adelantan. Esos mismos niños que pensaste hace seis semanas que eran lentos, ahora pensarías que son superdotados.”
  • “Nuestro objetivo es utilizar la tecnología para humanizar lo que ocurre en la educación. Y mucho de ese esfuerzo está enfocado en la proporción profesor-alumnos. Desde nuestra perspectiva, la métrica relevante es la proporción estudiante-tiempo-humano-valioso-con-el-profesor. En un modelo tradicional, la mayoría del tiempo el profesor lo pasa dando clases, calificando y demás. Quizás un 5% de su tiempo está realmente sentado junto a un estudiante y trabajando con el o ella. Ahora el 100% de su tiempo lo pasa así. Al utilizar tecnología, no sólo inviertes el salón de clases sino que estás humanizándolo.”
  • “Imaginen lo que hace por el estudiante adulto al que le avergüenza regresar y aprender cosas que debió haber aprendido antes, antes de ir a la universidad, pero por un motivo u otro no pudo hacerlo.”
  • “Imaginen lo que hace por un niño de la calle en Calcuta que tiene que ayudar a su familia durante el día, y esa es la razón por la que él o ella no puede ir a la escuela. Ahora puede dedicarle 2 horas diarias y no sentirse avergonzado sobre lo que sabe o no sabe. Ahora imaginen qué ocurre si ese estudiante en Calcuta de repente puede guiar a tu hijo, o que tu hijo pueda guiar a ese niño en Calcuta. Y yo creo que lo que verán emerger es el concepto de un salón de clases mundial. Y eso es en esencia lo que estamos tratando de construir.”

Ahora que el mundo cambia tan rápido, es absurdo pensar en ponerle un tiempo final a la educación una vez que el colegio o la universidad terminan. La educación debería ser un proceso continuo de mejora y aprendizaje durante toda la vida. 

Con sitios como Coursera, Khan AcademyUdacity o EdX, puedes aprender lo que quieras desde la comodidad de tu casa. Algunos de estos cursos son gratis, otros cuestan entre 20 y 200 dólares, otros más especializados rondan por los miles; pero lo mejor de todo es que solo los que quieren dar el examen y tener un certificado pueden pagar para tomarlo. ¡No hay un sistema más equitativo que este! Todos pueden aprender por igual y dejarse enseñar por el mejor profesor que exista del tema, junto con otros 300.000 estudiantes alrededor del mundo.

Si viste esos grandes videos de TED que puse arriba (tengo otro para terminar el post), te podrás imaginar hacia dónde irá la educación en el futuro. Sistemas de aprendizaje automatizados (¿te suena Duolingo?) tomando el control de las aulas mientras los profesores asumen el rol de "coaches", cursos con desafíos en lugar de exámenes (si cometes un error, el software del curso reitera el material de una forma diferente en otra oportunidad, y así hasta que el estudiante aprenda), cursos donde avanza solamente el estudiante que vence el nivel, permitiendo así eliminar definitivamente los cursos separados por edades; lo que al mismo tiempo hará que los estudiantes socialicen e interactuen con gente al mismo nivel de aprendizaje y probablemente con los mismos intereses.

Pero lo más importante de todo, es que la educación será continua. Nunca dejaremos de aprender, necesitaremos estar al acecho de libros o cursos (gratuitos o de pago) para ser competitivos. Hoy todas las carreras se están reinventando completamente. Yo viví el comienzo de ese cambio cuando mi universidad empezó a reducir las carreras de 5 a 4 años, pero en el futuro ese "corte" será aún mayor (lo que aprendes el segundo año de universidad se vuelve obsoleto el último). Podríamos pasar de las carreras a las especialidades, por ejemplo cambiar el "Licenciado en Marketing" de 4 años por el  "Especialista en ASO" (App Store Optimization) en 6 meses, mientras tomas otros cursos de tu interés al mismo tiempo, o mientras trabajas, ¿por qué no? Porque ¿quién sabe si esa especialidad será igual después de dos años?

La vida...

Con todos estos cambios, es normal que nuestras vidas también cambien. Seguramente nos sentiremos más satisfechos con nuestras decisiones, nuestro destino y nuestro estilo de vida; también podremos decidir trabajar cuanto, donde y con quien queramos. 

¿Seremos más felices? Pues espero que sí, porque teniendo en cuenta el ritmo con el que la tecnología avanza y los cambios que logra allá por donde pasa, seguramente hará que un mayor porcentaje de la población mundial tenga una mejor salud y esté mejor educada. Como consecuencia, el costo de muchas cosas seguirá disminuyendo y tendremos una calidad de vida superior; a pesar de que muchos hablan de cómo la desigualdad entre clases es cada vez más grande. Yo no lo creo, porque lo veo ahora: A principios de 1920 por ejemplo, sólo la gente rica podía viajar de vacaciones. Hoy, el rico viaja en su jet privado mientras que el "pobre" viaja en RyanAir, pero ambos se pueden permitir tomar el avión e irse de vacaciones a donde deseen. Pasa lo mismo con el agua o la electricidad, la mortalidad infantil o la esperanza de vida. La desigualdad esta bajando lentamente y es gracias a la tecnología que todo esto está pasando.

Es así como me imagino el mundo en diez años, y es verdad que podría haber un espacio para predicciones más apocalípticas o negativas, pero prefiero no enfocarme en ellas. Puedo parecer un poco optimista, pero estoy seguro de no ser el único.

Y para terminar te dejo con esta gran charla de Ricardo Semler, un gran emprendedor brasileño  que resume mucho de lo que hablé aquí y da unas pautas geniales sobre cómo avanzar hacia el futuro. Así que tómate 20 minutos para verlo, que ¡valdrán totalmente la pena!

Algunos highlights de la charla de Ricardo Semler:

  • “Tenemos que hacer las cosas de forma diferente. ¿por qué quiero saber a qué hora vienes a trabajar, a qué hora te vas? ¿No podemos cambiar esto por un contrato en el que te compro cosas, cierto tipo de trabajo? ¿Por qué construimos estas oficinas centrales? ¿No es un tema de ego eso de parecer sólido, grande e importante? ¿Para esto te arrastramos 2 horas por la ciudad?”
  • “Venimos de la era de la revolución industrial, la era de la información, la era del conocimiento, pero no estamos ni cerca de la era de la sabiduría. ¿Cómo diseñar, cómo organizar, para conseguir más sabiduría? Por ejemplo, muchas veces, ¿cuál es la decisión más inteligente? A nuestros empleados les decíamos cosas como venderás 57 dispositivos por semana, y si los vendes para el miércoles, por favor, vete a la playa. No nos crees un problema de fabricación, de pedido, si no tendremos que comprar nuevas empresas, comprar a los competidores, tendremos que hacer todo tipo de cosas porque vendes demasiados dispositivos. Así que vete a la playa y empieza el lunes de nuevo.”
  • “¿Cómo rediseñar la escuela para la sabiduría? Tenemos que reciclar a los maestros, los directores tienen que hacer más. Lo que hacemos en educación es totalmente obsoleto. El papel del maestro es totalmente obsoleto. Pasar de matemáticas, a biología, a la Francia del s. XIV es muy tonto.”
  • “Dividamos el papel del maestro en dos. A un rol lo llamaremos tutor… que cuida al niño. Pregúntele qué pasa en su casa, qué le pasa en la vida, etc. Pero por favor, no le enseñe, porque no queremos saber lo poco que sabe comparado con Google. Queremos gente que tenga 2 cosas: pasión y experiencia, hacia su profesión o no.”
  • “Luego tenemos cosas que todos hemos olvidado, quizá las cosas más importantes de la vida, de las que nadie sabe nada. No sabemos nada del amor, no sabemos nada de la muerte, no sabemos nada de por qué estamos aquí. Necesitamos una asignatura escolar que hable de todo lo que no sabemos. Eso describe gran parte de lo que hacemos con Lumiar.”
  • “El mensaje que quiero dejarles es este: Todos hemos aprendido a pasar la noche del domingo enviando emails y trabajando desde casa. Pero pocos hemos aprendido a ir al cine el lunes por la tarde. Y si buscamos sabiduría, tenemos que aprender a hacer eso también.”
  • “¿Cuántas personas conocen que en el lecho de muerte digan ‘Me gustaría haber pasado más tiempo en la oficina’? Debemos tener el coraje ahora, no en una semana, no en 2 meses, no cuando descubras que tienes algo… para decir si o no, y preguntarse ‘¿para qué hago esto?’ Para. Permítete hacer otra cosa, estarás bien, será mucho mejor de lo que haces ahora (si ahora estás atascado en un proceso). Te lo aseguro.”
¿Cómo crees tu que será el mundo en diez años? Te invito a dejar más abajo tu comentario, tu opinión y tus ideas, para así ir debatiendo el futuro que nos espera...