Mini-Retiros (o hacer lo que amas mientras viajas por el mundo)

Vivimos en un país donde el “Búscate un buen trabajo y no tendrás que preocuparte nunca de tu jubilación” siempre le gana al “Crea un buen negocio y no tendrás que preocuparte nunca de tu dinero”, incluso la gente que te quiere preferirá decirte siempre lo primero.

Me acuerdo cuando mi mamá me lo decía, indirectamente, al alcanzarme cada fin de semana la sección de clasificados y empleos del periódico de los domingos. Claro, ¡eran otros tiempos!

Como consecuencia, tenemos pocos emprendedores y muchos empleados, que tienen como objetivo de vida el trabajar para empresas grandes; y esta es la razón por la cual estamos detrás de otros países de la región en cuestión de desarrollo tecnológico y social. Además, seamos honestos, dedicar 50 años a trabajar en algo que no te apasiona para nada, es como venderte al mejor postor a cambio de recibir un pago al final del contrato. En lugar de eso, debemos comenzar a hacernos responsables de nuestro futuro. Tu jubilación es demasiado importante como para dejarla en manos de otros.

Tu trabajo va a ocupar gran parte de tu vida, y la única forma de estar realmente satisfecho con lo que haces es haciendo un gran trabajo. Y la única forma de hacer un gran trabajo es amando lo que haces. Y si aún no lo encontraste, sigue buscando. No te conformes. Como todo lo relacionado con el corazón, sabrás cuando lo hayas encontrado.
— Steve Jobs

Pero, ¿y si no tuvieras que jubilarte nunca? Imagínate no tener que esperar los viernes, ni contar a que sean las 6, ni esperar al próximo feriado, o tus próximas vacaciones, o tu jubilación. Si amas lo que haces, ¿por qué dejarías de hacerlo? 

De hecho, ninguna persona debería jubilarse, porque en el momento en que dejamos de trabajar por algo nos degeneramos más rápido. Los seres humanos necesitamos objetivos, metas, propósitos a lo largo de toda nuestra vida, y es importante que estos vayan acorde a lo que eres y quieres. Cuando trabajas para alguien más, y tienes como objetivo trabajar duro por 40 o 50 años para después ser libre de hacer lo que te dé la gana con la pensión que recibiste por tu esfuerzo y dedicación, puede ser muy tentador; pero esperar la jubilación para empezar a hacer lo que te gusta, es como usar la vajilla cara solamente en ocasiones especiales. ¡No hay mejor momento para empezar a hacer lo que quieres que ahora!

Si no hay pasión en tu vida, ¿has estado viviendo realmente? Encuentra tu pasión, sea lo que sea. Conviértete en ella y déjala convertirse en ti y te darás cuenta que grandes cosas pasarán para ti, por ti y gracias a ti.
— T. Alan Armstrong

A finales de enero llegué a Bolivia después de mucho tiempo afuera, sentía que necesitaba recargar energías rodeándome de mi familia y mis amigos; y después de viajar y disfrutar el tiempo junto a todos ellos durante un mes y medio, empecé a trabajar de nuevo. Si, leíste bien. Un mes y medio de vacación. Y planeo pasar más vacaciones así, incluso más largas. Así, en lugar de trabajar sin descanso por 50 años para luego jubilarme y planear un viaje por el mundo, estaré trabajando por mucho más tiempo (mucho más que 50 años, porque amo mi trabajo) pero haciendo pausas largas cuando yo quiera para disfrutar de la vida y todas sus etapas. No solo la vejez.

Por eso, he decidido cambiar mi retiro por mini-retiros. Porque el mundo en el que vivimos ahora nos da estas oportunidades y otras más, y no saber aprovecharlas sería un error. Libertad día a día, ese es el sueño que yo quiero seguir. Crear una vida de la que no quiera retirarme. 

Un retiro convencional al final de tu vida laboral o muchos mini-retiros a lo largo de tu vida. Si pudieras elegir, ¿con cuál te quedarías?

 

Como Bob Dylan, que canta aún a los 74 años. O Richard Branson, fundador del grupo Virgin, que sigue participando activamente en las decisiones de todas sus compañías. O como Robert Kiyosaki, que sigue escribiendo libros a los 68 años. Ninguno de ellos necesita el dinero, pero si aman lo que hacen ¿por qué querrían jubilarse?

Haz lo que te gusta y no tendrás que trabajar ni un solo día de tu vida.
— Confucio

Toma como ejemplo el famoso “año sabático”, que antiguamente se tomaban los hebreos cada siete años para después tener una tierra más fértil y un ciclo de siembra mucho más productivo. Ahora, tal vez nuestros tiempos modernos no sean los más indicados para descansar por todo un año, pero creo que sí puedes tomarte de 1 a 3 meses para hacer lo que te venga en gana, como viajar y conocer nuevos lugares, gente, culturas; que te llenen de ideas, recuerdos y experiencias.

Ahora, trabajar como freelancer, tener un negocio de internet o crear productos online -como apps, libros, páginas webs, etc.- que te permitan adoptar este estilo de vida ayuda mucho, pero aún si no te encuentras en alguno de estos rubros, tienes todo lo que necesitas para adoptar los mini-retiros si es eso lo que quieres. No tienes que dejar tu trabajo actual para poder hacerlo, pero puedes empezar a planificar hoy mismo aquello que te permita hacer lo que amas y disfrutas, que te dé libertad pero también propósito, y que te haga más libre día a día. Un negocio, un producto, una inversion, un ingreso pasivo. Lo que sea.

Tu trabajo es descubrir tu trabajo y después entregarte a él con todo tu corazón.
— Buddha

Hace cuarenta años se trabajaba en una sola empresa de por vida. Diez años atrás comenzaron a saltarse los trajes y las corbatas. Ahora ya no tienes ni que ir a tu trabajo para trabajar. Puedes hacerlo desde tu casa, o un hotel o en la playa. No importa. No le importa a nadie.

La verdad es que como sociedad nos importa menos la conformidad, y eso hace que sea más fácil nadar contra la corriente. Más fácil hacer algo diferente, retar lo convencional. Si quieres viajar por el mundo, ganarte la vida haciendo videos en YouTube, escribir un blog o crear un producto que vendes por internet a alguien que ni siquiera habla tu idioma, ahora puedes hacerlo. Sin esperar el futuro. Hoy mismo.

El momento de hacer lo que quieres es ahora. Parece muy difícil. Verás que no lo es.