Tu trabajo te hace

Muchas veces, navegando por revistas de empresa o negocios en internet, te encuentras con títulos como "Los 10 secretos para balancear tu vida y tu trabajo" o "Logra el perfecto equilibrio entre tu vida profesional y personal".

La verdad es que yo no estoy de acuerdo. No deberíamos pensar en balancear nuestro trabajo y nuestra vida, deberíamos pensar en una sola cosa: nuestra vida.

Es inútil dejar de trabajar cuando llegas a casa, o llevar trabajo a casa para el fin de semana, así como es inútil tratar de separar ambas cosas, porque TU eres tu trabajo, TU eres tu negocio. Tanto nuestro trabajo como nuestra vida nos hacen y nos moldean como personas. Somos lo que hacemos la mayor parte del tiempo. Somos lo que hacemos repetidamente.

Pongámonos a pensar un poco. Una persona promedio pasará 12 años de su vida trabajando, empezando a los 25 (digamos hasta los 65), unos 330 días al año, por 8 horas diarias cada día, son un total de 105,600 horas, o 12.05 años. Sin embargo, un emprendedor que trabaja de 10 a 15 horas un determinado día, pero luego puede tomarse tres de descanso; y que además lo hace constantemente, con gran enfoque y dedicación (bordeando a la obsesión) es un muy claro ejemplo de cómo unir trabajo y vida en perfecta armonía.

Un emprendedor es su trabajo, y las largas horas de trabajo son un requisito para el éxito, así como la posibilidad de escoger y tomar decisiones son una gran ventaja (y responsabilidad). Para nosotros los emprendedores (me incluyo), no hay una línea que divide trabajo y vida, porque no consideramos al trabajo como una actividad en sí misma. Donde sea que vayamos, nos llevamos nuestro trabajo con nosotros, así como todo lo que hicimos y lo que haremos.

¿Y dónde entra nuestra familia? ¿Nuestros amigos? Pues si de verdad quieres ser exitoso como emprendedor, tienes que encontrar la forma de incluirlos en tu trabajo (hablar con ellos, pedirles consejos), en lugar de excluir el trabajo de tu vida; y al mismo tiempo entender que tienes compromisos que cumplir (no pensar en tu negocio cuando estas cenando con tu esposa, por ejemplo) y sacrificios que hacer (terminar un proyecto hasta el miércoles, porque tienes que viajar el jueves) para lograr un equilibrio en ti, en lugar de separar trabajo y vida.

Tienes que tener la capacidad de ser tu mismo e incluir tus hobbies, pasiones y valores personales en tu vida laboral diaria, en tu negocio. Porque si no lo haces, no estás viviendo. Estás solamente trabajando.