Idea de Negocio #1: Museo del Singani

Idea de Negocio #1: Museo del Singani

Nota:

No soy un experto en el tema, ni tengo intención de desarrollar esta idea más profundamente; sólo comparto contigo algo que creo puede funcionar, aprovechando algunas de las ideas que se me vienen a la cabeza cuando viajo, converso con alguien, experimento o veo. Pero antes de incluirlas aquí, necesito hacer un filtro más, y es por eso que decidí considerar tres cosas: 1) los recursos más económicos o característicos de nuestro país, 2) las oportunidades de negocio más innovadoras para un país en desarrollo y 3) la posibilidad de expandirse hacia/conquistar un mercado internacional.

Si eres un emprendedor y crees tener las aptitudes y ganas para probarla y considerarla, ¡adelante! Puedes robarte las ideas que quieras, con tal de beneficiar al desarrollo de nuestro país, pero acuérdate que las ideas sin ejecución no valen nada, así que manos a la obra y hazla realidad. ¡Suerte!


Lo que aprovechamos

El Singani, una bebida elaborada a partir de la destilación de vino de la uva moscatel de Alejandría. Nuestro destilado más característico, producido únicamente en Bolivia, y portador de una denominación de origen controlada (DOC) reconocida internacionalmente, por lo que ningún otro país en el mundo puede producir una bebida similar bajo ese nombre. 

Gran Singani Etiqueta Negra de Casa Real. | Créditos: De la nota "Su Majestad, el Singani" en LosTiempos.com

Gran Singani Etiqueta Negra de Casa Real. | Créditos: De la nota "Su Majestad, el Singani" en LosTiempos.com

La idea

Surge al observar como en otros países se aprovechan los productos más típicos y reconocidos para generar aún más reconocimiento de los mismos: Pensar en el Queso Parmesano es pensar en Italia, pensar en el Jamón Serrano es pensar en España.

La idea del Museo, viene por experiencias pasadas, tanto en Madrid con el Museo del Jamón, como en Cuzco con el Museo del Pisco. Lugares que al mismo tiempo de mostrarte la historia y variedades de sus productos, te ofrecen una experiencia similar a la de un bar o un restaurante. Tan simple como eso.

 
Fachada de uno de los tantos locales del Museo del Jamón en Madrid. Además de ofrecer tapas y bocadillos a la carta de entre 5 y 40 euros, los precios de las piernas de jamón enteras (en exhibición) están entre 50 y 2,000 euros. | Créditos: Gideon en Flickr

Fachada de uno de los tantos locales del Museo del Jamón en Madrid. Además de ofrecer tapas y bocadillos a la carta de entre 5 y 40 euros, los precios de las piernas de jamón enteras (en exhibición) están entre 50 y 2,000 euros. | Créditos: Gideon en Flickr

 

El detalle está en saber aprovechar las oportunidades que un producto como el Singani puede ofrecer, y en alejarse completamente de la idea de un restaurante/bar convencional. Por ejemplo, se me ocurren cuatro características fundamentales:

  • Un menú vanguardista con recetas y bebidas que obviamente sepan mostrar las mejores cualidades de su sabor
  • Un lugar lleno de memorabilia relacionada, comenzando por objetos de colección o publicidades antiguas, hasta máquinas de prensado y destilado antiguas que sirven para adornar el lugar
  • Una variedad de experiencias adicionales que complementen la visita de locales y turistas, como clases de barman (cortas, digamos de un trago) y cocina (en grupos, por ejemplo), o tours y visitas a los viñedos de los productores: Casa Real, San Pedro, Rujero, etc. 
  • Una tienda, o mejor dicho, la tienda más completa de Singanis (y productos relacionados) del mundo. Desde recetarios y ediciones de colección de los mejores productores del país, hasta las marcas confeccionadas afuera (como Singani 63, de Steven Soderbergh) y los accesorios que complementen la marca de una manera especial: vasos, posavasos, manteles, mandiles, etc. 

La gente

Para emprender una idea como esta, tiene que gustarte la gastronomía, la enología, el turismo, la hospitalidad y la hostelería; y tienes que conocer (o estar dispuesto a aprender) el mundo del Singani, y rodearte de gente que pueda darte ideas de cómo trabajar con él (bartenders, chefs, guías turísticos, historiadores, etc.) 

Además, debes saber que tendrás que posicionarte en lugares donde puedas captar un flujo elevado de visitas diarias (en su mayoría turistas), trabajar en fechas especiales, feriados y fines de semana, en horarios de oficina más largos de lo normal, pero esto seguramente no será un problema si tienes en consideración el siguiente punto.

Tu pasión

No te voy a aconsejar que emprendas en algo solamente por el dinero, hacerlo de esa forma nunca funciona. De hecho, son muchos los emprendedores que han afirmado que la pasión es la principal causa de su éxito; porque sin ella hubieran desistido antes de tiempo. Emprender es muy duro y si no te gusta lo que haces, es más fácil abandonar el barco sin que éste se hunda siquiera.

Por eso, no pienso hablar ni de inversiones, ni de proyecciones, ni de ganancias. Lo único de lo que estoy seguro, es que si ésta idea cae en las manos de la persona correcta, va a tener mucho éxito, independientemente de cuánto sea la utilidad anual o en qué año se recupere la inversión inicial. 

Conclusión

Si te apasiona el mundo del Singani y crees que lo mejor del turismo de experiencias en Bolivia está todavía por venir, esta idea puede ser tuya. Cualquier cosa que sirva para potenciar nuestra marca como país, no es solamente una buena idea, sino también necesaria.