Empezar

Tenía tantas ganas de empezar a escribir. A soltar todas las ideas que tengo en mi cabeza.

También porque quería asegurar el dominio con mi nombre antes de que algún otro Martin Ruegenberg tenga la misma idea que yo. Misión cumplida. Ahora el dominio es mío y puedo hacer con él lo que quiera. Lo mismo que con su contenido.  

¿Pero qué escribo? Fue la primera pregunta que me hice, y todavía no tengo una respuesta. Seguramente vendrá después. O seguiré escribiendo de todo por siempre, no lo sé. Pero por fin puedo dar el primer paso. Empezar.

Y la verdad es que no fue tan difícil. Servicios como Wordpress o Squarespace te la ponen fácil: Dominio, hosting, una plantilla y tienes un sitio web en menos de 1 hora. Pero a veces tenemos tanto miedo de comenzar, que dejamos pasar oportunidades, ideas y proyectos, si no actuamos rápido con ellos. Se van, hasta que vuelven de nuevo a nuestra cabeza cuando ya es demasiado tarde.

Mi lugar en internet. Mi punto com. Mi identidad en el mundo. Ese era mi proyecto hace ya unos años, pero que se vio postergado por innumerables razones (o excusas, que para eso también somos buenos). Hasta hoy, que finalmente lo hice.

Y si tu también quieres crear tu página web, ¿qué estás esperando? Lo mejor que puedes hacer es identificar lo que necesitas para empezar (Googlear "crear mi propio sitio web", por ejemplo) en lugar de todo lo que vendrá después como consecuencia de haber dado el primer paso: ¿quién me ayudará a diseñar?, ¿qué voy a escribir?, ¿cómo voy a pagar?, ¿hay que pagar?, etc. Pensar en todo eso te agobiará y te hará creer que necesitas mucho más esfuerzo del que en verdad requieres. 

Así que ya basta de darle tantas vueltas a esas cosas. Ese proyecto atrasado, esa idea de negocios o lo que sea que quieras hacer; hazlo ahora. Ya. No lo pienses mucho. Empieza por algo, pero empieza.